La hipertensión arterial es una enfermedad crónica y silenciosa, que de no tratarse a tiempo puede llegar a causar un derrame cerebral o un infarto al corazón provocando la muerte o discapacidad.
El doctor Jaime Tortós, cardiólogo y profesor de cardiología de la Universidad de Costa Rica, realizó una explicación a médicos hondureños sobre los efectos de ese mal para el corazón, durante la presentación de Co-Acepress un antihipertensivo.
Tortós explica que “el 90% de las personas que sufren de ese problema se les llama que son hipertensas esenciales, porque no se sabe qué produce esa enfermedad”.
Los factores que prevalecen para que una persona sufra de esa enfermedad es la existencia de un componente genético, “cuando uno o los dos padres padecen de hipertensión arterial, existe una transmisión hereditaria”, asegura.
De todas las edades
Otros riesgos son los ambientales: el estrés de la vida moderna, sedentarismo y obesidad aumentan la frecuencia de esa enfermedad.
Tortós dice que “después de los 60 años, el 90% de las personas tendrán hipertensión, pero debido a los malos estilos de vida que se mantienen, ya niños de ocho a 10 tienen ese problema”.
“Los menores que son sedentarios, tienen mala alimentación y obesidad, corren el riesgo de desarrollar tempranamente esa enfermedad”, recalca.
El cardiólogo indica que esa enfermedad no presenta síntomas. Algunas veces puede presentar dolor de cabeza y náuseas. En Centroamérica es más frecuente en mujeres, pero la diferencia es poca.
La hipertensión es una factor de riesgo para que una persona sufra un AVC (accidente cerebrovascular), infarto al miocardio, insuficiencia cardiaca y puede llevar al paciente a la muerte.
Identificación
El cardiólogo comenta que es importante, aunque no sea hipertenso, que una persona se practique de una o dos veces al mes la toma de la presión arterial, para poder detectar a tiempo ese problema e iniciar un tratamiento.
De esa manera, se descubrirá de inmediato si es hipertensión y debe someterse a un tratamiento. “Se cuenta con una amplia gama de medicamentos antihipertensivos para controlar esa enfermedad”, detalla Tortós.
Muchos de esos medicamentos son efectivos y varían de uno a otros, “los más modernos no tienen efectos secundarios, muchas veces cuando el paciente comienza a tomar un medicamento presenta algunas molestias, que antes no tenía, por lo que deciden dejar de tomarlo”.
Tortós explica que si una persona no desea padecer de ese problema o reducir su aparecimiento debe: consumir una dieta balanceada, evitar el excesivo consumo de sal, no ingerir harinas y carbohidratos.
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