Algunos niños y adolescentes se quejan de dolor de espalda, esto se debe a que cargan únicamente su bolsón en uno de los hombros, o no se colocan correctamente la mochila o llevan mucho peso.
El ortopeda David Huezo explica que a algunos adolescentes les gusta usar bolsas tipo bandolera, las carteras que se cuelgan a un lado del cuerpo, que pueden recargar esa zona y producir dolor.
En cambio, las mochilas son mejores porque los músculos más fuertes del cuerpo, los de la espalda y el abdomen, sostienen el peso que se carga
en ellas.
Detalla que cuando se coloca correctamente, el peso que contiene la mochila se distribuye de manera uniforme por todo el cuerpo y las lesiones de hombros y cuello son menos frecuentes.
Las mochilas son muy prácticas, pueden someter a demasiada tensión en músculos y articulaciones y provocar dolor si se cargan demasiado o se utilizan de forma incorrecta.
Molestias
Algunos niños sufren de dolor en la espalda porque llevan a cuestas todos sus libros, materiales escolares y diversos objetos personales durante todo el día.
La mayoría de pediatras y fisioterapeutas recomiendan que los niños lleven no más del 10% al 15% de su peso corporal dentro de las mochilas.
Huezo explica que la columna vertebral está compuesta por 33 huesos denominados vértebras y entre vértebras adyacentes hay discos que actúan a modo de amortiguadores naturales.
Cuando una mochila pesada, como una llena de libros, se coloca de forma incorrecta sobre los hombros, la fuerza del peso cargado puede tirar al niño hacia atrás.
El médico expresa que “para compensar, el niño se doblará hacia delante en las caderas o arqueando la espalda, lo que puede hacer que la columna se contraiga de forma forzada. El peso excesivo puede provocar que algunos niños desarrollen dolor de hombros, cuello y espalda”.
Los niños que llevan la mochila solamente sobre un hombro pueden desarrollar dolor lumbar, dorsal y forzar excesivamente los hombros y el cuello.
El uso incorrecto de la mochila también conlleva a la adopción de posturas inadecuadas.
Los niños pequeños tienen mayor riesgo de lesiones cuando usan mochilas porque son de menor tamaño y llevan cargas más pesadas en proporción a su peso corporal.
Las mochillas provistas de correas o tiras estrechas y ajustadas en los hombros, pueden interferir en la circulación y comprimir algunos nervios.
Este tipo de correas pueden contribuir al hormigueo, cosquilleo, pérdida de sensibilidad y debilidad en brazos y manos.
Recomendaciones
Huezo brinda algunos consejos para evitar que los niños y adolescentes presenten problemas de espalda.
Aligere la carga. Por muy bien diseñada que esté una mochila, los pediatras y fisioterapeutas recomiendan que los niños lleven mochilas que, una vez cargadas, no superen del 10% al 15% de su peso corporal.
Utilice y pongáse correctamente la mochila. Asegúrese de que su hijo utilice las dos hombreras.
Estimule a su hijo a traer a casa solamente los libros que necesite para hacer los deberes o estudiar por la noche.
Consejos
1El niño debe pararse derecho. Si la mochila hace que se encorve o se incline hacia un lado, es posible que esté cargando un peso excesivo o que no esté usando las dos correas.
2 Use una mochila con muchos compartimientos interiores, para poder distribuir el peso de manera más uniforme y así poder llevarla de mejor forma.
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