El pie de atleta es un problema que padecen tanto hombres como mujeres de cualquier edad.
El dermatólogo Cándido Mejía explica que esa enfermedad es provocada por hongos y se denomina tiña podal. Es una infección que puede durar mucho tiempo y que puede reaparecer después del tratamiento.
El pie de atleta puede ser muy molesto. Además es fácil de contagiar, ya que puede adquirirse por usar zapatos que tengan la infección o por caminar descalzo en baños públicos y en las piscinas.
El riesgo de contraer ese problema se puede aumentar si: usa calzado cerrado y que sea cubierto por plástico. Si se mantienen los pies húmedos durante períodos prolongados y si transpira mucho los pies.
Síntomas
Mejía detalla que los síntomas del pie de atleta son piel agrietada y escamas entre los dedos de los pies.
Además la piel se vuelve color roja y produce picazón. Y en algunos casos se convierten ampollas que supuran o forman costra.
Cuando el hongo pasa a la uña de los pies, estas se vuelven gruesas y producen decoloración. Estas deben seguir un tratamiento especial.
Las infecciones del pie de atleta pueden ser leves o severas, por eso es importante que el médico pueda evaluarlas, establecer el tratamiento y el tiempo que deberá seguirlo.
Para tratar ese problema se deben aplicar medicamentos especiales y mejorar la higiene de esa zona. El tratamiento dura entre una o dos semanas.
Cuidados
Para evitar reaparición de la enfermedad siga medidas de higiene en el área de los pies.
Las medidas de prevención que se deben seguir son: mantener los pies limpios y secos, especialmente en la zona entre los dedos.
Lave bien los pies con jabón y agua, luego secar bien y hacer el procedimiento de limpieza dos veces al día.
Se deben usar medias limpias de algodón y cambiárseles, al igual que los zapatos, lo más frecuente posible para mantener los pies secos.
Siempre use calzado especial para bañar en el baño o para caminar en las piscinas.
Use diariamente zapatos bien ventilados y que sean de cuero.
Emergencia
Si el pie está hinchado y caliente al tacto, especialmente si tiene líneas rojas, es un signo de una infección bacteriana y debe ir al médico inmediatamente.
Si se presenta pus, secreción y fiebre. Si es diabético o tiene un sistema inmunitario debilitado debe tener un cuidado especial de sus pies.
Al hacerse un “pedicure” en algún salón, lleve su propio equipo para evitar contagiarse.