Asma en los niños: aprenda a reconocerla
Prevención
Es en épocas de frío en que los niños suelen ser más propensos a sufrir enfermedades respiratorias, que por lo general suelen no ser graves. Pero hay que tener debido cuidado cuando este tipo de afecciones aparezca en un menor a nuestro cuidado, ya que algunas de éstas, se disfrazan de ‘corderitos’, cuando en realidad son los ‘lobos’. En otras palabras, lo que para usted pudiera parecer un simple resfriado, podría tratarse de algo más serio..: asma!! He aquí un caso real:
Cuando Manuelito, de dos años de edad, se despertó tosiendo una mañana, su madre pensó que tenía un resfriado. Pero el chico, normalmente muy energético, estuvo cansado todo el día y siguió tosiendo, con un resuello ruidoso. A las cuatro de la tarde, sus labios estaban azules y se lo llevaron de emergencia al hospital. Al pequeño, como a muchos otros niños hispanos en Estados Unidos, le diagnosticaron asma.
Es importante conocer y reconocer los síntomas del asma, para así tomar las medidas correctas cuando sea necesario. De esta manera, se pueden salvar muchas vidas!
¿Qué es el asma?
El asma, una inflamación crónica de las vías respiratorias que conducen a los pulmones, afecta a 5,3 millones de niños menores de 18 años de edad, y posiblemente al 20% de todos los niños hispanos de 6 meses a 11 años de edad.
La inflamación se produce por alergia, infecciones respiratorias de virus e irritantes transportados por el aire. Estas son causas comunes a las áreas de las ciudades donde muchas familias hispanas residen.
Conociendo los Síntomas
Los resuellos ruidosos que caracterizan el asma pueden pasar inadvertidos a menudo. La opresión de pecho, el toser después de correr o llorar y tos durante la noche son otros síntomas a vigilar. Los bebés suelen tener tos ruidosa, respiración rápida, resfriados de pecho excesivos y quizá estén irritados por opresión de pecho.
A cualquier niño que tosa con frecuencia o que tenga infecciones respiratorias como pulmonía o bronquitis, lo debe evaluar una especialista para el asma.
El asma no se puede curar, pero evitar los factores que lo provocan pueden mejorar considerablemente la condición de un niño pequeño. Para eso, es recomendable quitar de la casa cualquier cosa que le cause alergia al menor -como polvo, mohos, animales domésticos o polen de las plantas. No permita que se fume en casa y usa almohadas de cama y muebles que no contengan plumas ni capoc (una fibra sedosa extraída del algodón).
Si no tiene aire acondicionado, considere la posibilidad de invertir en un purificador de aire de eficiencia alta para la habitación del pequeño. En vez de levantar polvo al barrer, use toallas que atraen electromagnéticamente el polvo y otras partículas transportadas por el aire, como Swiffer, que está disponible en la sección de limpieza en las tiendas.
¿Sabía que incluso las cucarachas pueden causar alergias que producen asma? Para reducir al mínimo la exposición, no deje comida ni migas por la casa, lave las botellas y latas bien antes de botarlas o reciclarlas.
El asma puede afectar de manera permanente a los niños y hasta ser fatal, así que es importante consultar con el médico de cabecera del menor para diseñar un buen plan para controlar el asma. No intente tratar al niño con medicinas sin recetas.